I per què no ara?

Es necessari saber el temps que et queda per fer allò que t’agrada?

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Hi ha alguna cosa que no hagis fet i que vulguis fer? Tens algun somni?

Aquestes preguntes ens les vam plantejar després de llegir un article on es presentava un rellotge que pot predir quan temps et queda de vida a través de les teves constants vitals.*

En aquesta vida “som el temps que ens queda”. Vivim en relació al temps que tenim per fer les nostres coses. Si disposem de molts dies per estudiar un examen ens relaxem, i no és fins a l’últim moment, quan veiem que l’examen està a la cantonada, que fem un esprint i ens hi posem seriosament. Segurament aquesta situació depèn del caràcter de cada persona, però tendeix a veure’s reflectit en com planifiquem la nostra vida.

Com canviaria la teva vida si sabessis el dia de la teva mort? I la Judit contesta: Deixaria estar coses que estic fent per fer-ne de més importants.

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Activa!t

El despertador del móvil estaba trepanándome la cabeza a las 8, suerte que tengo múltiples alarmas preparadas.

El despertador vuelve a empezar su jornada y yo con él, pero ¡mierda! Son las 9 pasadas, ya no llego a clase, puff siempre igual, tendré que desayunar antes de que pierda más el día.

Pero primero a vestirse, aprovechando que no voy a clase iré al gimnasio, una camiseta de estas que regalan con publicidad, calcetines Artengo, un pantalón corto que, por cierto, se me ha hecho pequeño y las bambas.

En la mesa de la cocina se apilan las cajas de pizza y las botellas de vino de anoche. Antonio, Carmen y Fran se viciaron al partido y Dolores y yo estuvimos más bien de cháchara todo el juego. ¿Debería invitarla a tomar algo?

La pizza que sobró junto a un par de cachos de fuet conforman mi desayuno y el tazón de Cola Cao, que no falte. Remojo los cacharros y los dejo en la pica cuando veo las pastillas, que palo, ni me acordaba…Al menos esta vez no tengo que dejar de beber, soporta a Antonio un partido entero sino.

Rebuscando en el cuarto consigo encontrar suficiente dinero como para pagar la comida y algo que llevar a casa de Julia. En la entrada pillo la mochila del gimnasio, las llaves de casa, las del local y puerta.

Pongo 50 kilos en la maquina dorsalera y empiezo las repeticiones. Me encanta el gimnasio por la mañana, el sol entra por los cristales, un par de chicas que apenas deben ser mayores de edad prueban de una máquina a otra, los chulitos de turno se pasean por la zona de pesos mostrando músculo a los rellenitos de las elípticas, y los más mayores dando un paseo por la máquina de correr. Supongo que en realidad la única diferencia de venir por la mañana o por la tarde es lo cargado que está el ambiente y la cantidad de luz que entra. El hambre empieza a acechar cuando estoy en las últimas máquinas de la rutina.

Mientras me desnudo sorprendo a un señor cuarentón mirándome el hombro, me pongo de espaldas, no tengo claro si por vergüenza o para dejar que vea todo el tatuaje, más bien lo segundo. El agua fría, que es muy buena para la circulación, recorre mi cuerpo. ¡Ay! Noto un tirón en la espalda, debería haber estirado al acabar. Luego, cuando me haga una rotura el médico me dirá: pues hombre, normal.

Me encanta el Nostrum: es a la vez comida casera y rápida, supongo que más rápida que casera pero bueno, mientras no abuse… Estoy comiendo cuando noto que un colmillo baila, joder, he estado con aparatos y dentistas 5 años, ya basta por favor.

En la entrada del local me esperan ya Fran, Antonio y José. Nos dedicamos más que nada a coger canciones del año de Kika y versionarlas en un estilo más moderno y rockero. Antonio solía estar en el bajo pero un día haciendo remo se lesionó la espalda y se pasó a la batería, así fue como entré a ser bajista del grupo, porque Fran ya estaba en la banda.

Después de tomarnos unas cañas en una terraza paso por el súper. El vino más barato ya servirá, si total podría no llevar nada ¿no?

Mario y Sara preparan la Wii, ¡ala!, no estoy como para jugar al Just Dance o algo muy movido, pero les propongo de jugar al Mario Party o cualquier juego de disparar que requiera estar sentado. Después de estar un rato rompiendo ladrillos y tomando setas Julia nos avisa que la cena está lista.

-¿Cómo ha ido el curso de inglés?

-Me he quedado dormido la verdad, pero mira, he aprovechado para ir al gimnasio.

-¿Sí? Y hoy tenías ensayo ¿no?

-¡Sí! Hoy hemos empezado a versionar “Un beso y una Flor” de Nino Bravo

-Que abueletes sois madre mía jaja, pero papá, de verdad, no sé cómo puedes con todo.

-Bueno, hija. es que yo en casa me aburro, no te preocupes, si me canso ya pararé.

-¡Yayo, yayo!, ¿podremos ir a verte a tu próximo concierto?

-Claro que sí, será en las fiestas mayores del casco antiguo, ¡os invitaremos a todos!

Camino ya cansado hacia casa, debo acordarme de tomar otra vez la medicación antes de dormir, tal vez vea una película antes de irme a la cama, uy, pero no quiero volver a dormirme mañana… mejor un capítulo de una serie, los deberes de mañana no los voy a poder llevar hechos, me llevaré tupper para no tener que volver a comprar, ¿debería invitar a Dolores a tomar algo?

En la tercera edad se puede ser tan activo como en cualquier otra, no permitas que la edad te dejé en el sofá de casa si tu cuerpo y mente siguen a tope. Del mismo modo, debemos acordarnos de encorajar a los demás y no afirmar que por tener una edad haya cosas que no se puedan hacer.

Existen diversos modos de ponerse en marcha, consulta las actividades locales gratuitas o de pago o busca en tu alrededor dónde jugar a fútbol o con quien salir a dar una vuelta en bicicleta. Existen también empresas o asociaciones como Tercera Edad Activa, que trabaja como servicio de prevención de las situaciones de la dependencia y de promoción de la autonomía personal.

Expiación


PRESENTACIÓN

Roberto es escritor. Aunque nunca le han publicado una novela ni le suelen parar por la calle para pedirle una foto o un autógrafo.

Siempre le han dicho que lo mejor es que la inspiración te encuentre trabajando, que no hay que perder el tiempo esperando a que esta venga. Por eso, Roberto lleva diez años levantándose a las seis de la mañana para escribir algo. Nunca sabe lo que va a escribir antes de empezar, a veces escribe una página, otras veces escribe tres líneas. A veces escribe algo decente, otras veces lo que escribe es horrible.

Pero cree firmemente que el hecho de ponerse a escribir ya es algo. Siempre le han dicho que lo más difícil de escribir es ponerse a escribir. Que si eres capaz de vencer la Resistencia, esa fuerza que te dice que se está mejor durmiendo que escribiendo, ya has dado un paso más hacia tu meta.

Mentiras. Hay ocasiones en que no hay manera de escribir algo decente. No hace falta que alguien lo lea y le repulse, al escribir sabe que lo que está redactando es ridículo.

Últimamente le cuesta más de lo normal escribir. Parece que todo lo que escribe ya lo haya dicho en otra ocasión y no hay manera de escribir algo nuevo. Quizás esté sufriendo el bloqueo del autor. Alguien le habló sobre esto hace tiempo.

Tal vez podría tomarse un descanso. Estar una semana sin escribir. De este modo igual se le ocurre algo mejor.

Pero no puede. Siente la necesidad de escribir algo cada día, por malo que sea. No puede pasar un día sin escribir porque le invade un sentimiento de culpa que no puede soportar. Si no sigue la rutina nunca será un escritor. Duda de sí mismo, igual no vale para esto.

LA LUCHA

Llega un día en el que Roberto no puede más. Lleva muchos años luchando consigo mismo para convertirse en escritor algún día. Decide no escribir. Consigue vencer la Rutina, esa fuerza creada por él mismo que le obliga a escribir algo cada día.

Al día siguiente se pone a escribir. No hay manera. Empieza a dudar. No debería de haber dejado de escribir, ahora está más lejos de su meta. Empieza a escribir mientras piensa que lo que está escribiendo no vale nada. Entonces empieza a escribir lo que piensa. Ve gente andando por la calle, lo escribe. Decide ir a dar un paseo para ver si le viene la inspiración, lo escribe. No hay manera de escribir nada interesante y empieza a pensar que esto no es lo suyo, lo escribe.

Vuelve a casa cabizbajo y mira la libreta. Lee todo lo que ha escrito y piensa que el simple hecho de pensar que no está haciendo nada ya es hacer algo.

Entonces se da cuenta.

Lleva todos estos años escribiendo algo cada día para llegar a ser escritor. Pero ya lo es. Se ha tirado los últimos diez años de su vida escribiendo cada día. A veces más, a veces menos. A veces mejor, otras peor. Es cierto, nunca le han publicado una novela ni le suelen parar por la calle para pedirle una foto o un autógrafo, pero Roberto dedica su tiempo y sus esfuerzos a escribir. Eso le convierte en escritor, mediocre o no.

LA DECISIÓN

Podría escribir cada día por obligación, porque si no lo hago nunca llegaré a ser un gran escritor. Pero no escribo para ser un gran escritor. Escribo porque quiero escribir. Porque me sirve para expresar lo que soy. No necesito a nadie ni nada. Prometo escribir sólo cuando quiera.

Roberto.

 

Abuelas de Plaza de Mayo. La lucha por las identidades robadas.

Mario y Sara, dos historias paralelas con un final común. Dos historias que reflejan la lucha contra el pasado oscuro de Argentina. Cientos de vidas inocentes arrebatadas de las manos de mujeres encarceladas entre 1976 y 1983 por el régimen militar de las Juntas.

La esperanza de una madre

Una madrugada de julio de 1975, Sara (que no quiere dar su apellido por privacidad) es interceptada por un vehículo en la puerta de su casa cuando regresa de trabajar en un hotel. Dejando atrás a dos pequeñas sin madre, es llevada a una comisaría para ser trasladada más tarde a la Cárcel de Vila Urquiza. Allí da a luz en cautiverio, entre mayo y junio de 1976, y empieza la pesadilla. El recién nacido le es arrebatado al instante por un enfermero y sus caminos se separan hasta casi cuatro décadas después.

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En la fotografía Sara y su hijo Mario Bravo, momentos después de su reencuentro. Fuente: 24horas.cl

No es hasta años más tarde, en 2004, cuando Sara, a través de una persona conocida y acompañada por la agrupación H.I.J.O.S, se pone en contacto con la Secretaría de Derechos Humanos de Tucumán. Dos años más tarde contacta con la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y es allí donde toma intervención la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI). CONADI abre una investigación y en septiembre de 2007 su sangre es ingresada al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).

La búsqueda de una historia no vivida

Ese mismo año empieza la búsqueda por parte de Mario, un trabajador de una pequeña empresa agrícola en un pueblo de Santa Fe, Las Rosas, donde vive desde la infancia. Mario sabe que es adoptado (según afirma en una entrevista con la BBC), pero durante los últimos años de vida de sus padres de crianza empieza la sospecha y la inquietud por conocer su verdadera historia. En 2007 entrega una muestra de sangre al CONADI para comparar sus datos genéticos con una base donde están registradas las activistas víctimas de la Junta Militar argentina.

Caminos unidos

Después de casi una década de lucha, dudas y sospechas, y con la ayuda de las Abuelas de Plaza de Mayo; organización que busca a los desaparecidos y sus nietos presidida por Estela de Carlotto, Mario se convierte en el sexto hijo que se reencuentra con su madre biológica con vida -hecho destacable, ya que muchas de ellas murieron antes de conocer a sus hijos legítimos-. Sara, de 59 años, puede abrazar por primera vez a su hijo, arrebatado de sus brazos tantos años atrás.

“Es impresionante lo fuerte que es, ahora sé de quién lo heredé, pero ahora está muy conmocionada. Hablé con mi hermana y me dijo que es buenísima, es muy madraza.”

Mario Bravo – Entrevista para Página12

1 de Diciembre de 2015, Mario Bravo es oficialmente el Nieto 119 de las Abuelas de la Plaza de Mayo. Aunque significa mucho más que un número, significa una nueva oportunidad de recuperar una identidad robada hace décadas. Significa tener las piezas necesarias para reconstruir una historia que jamás pudo vivir. Mario se reencuentra con Sara, su madre biológica, tras 38 años de miedo y esperanza. Un abrazo que conmociona a una Argentina que aún llora por algo que es eterno en el recuerdo.

Desde aquí hemos querido hacer una llamada para concienciar sobre la dura situación de tantas familias como la de Sara. Compusimos la letra de una canción cuya raíz reside en el caso real mostrado anteriormente. El número de respuestas que obtuvimos nos asombró, pero preferimos que lo veáis vosotros mismos:

Bebés robados – Versión 1 (Carla Torres, Carlos Apolo)

Bebés robados – Versión 2 (Eric Guirao)

Si quieres saber más…

Artículo de BBC Mundo

Entrevista con Mario Bravo

¿Te atreves a soñar?

¿Te atreves a soñar?

Muy probablemente recordarás qué te gustaba y qué no te gustaba cuando eras pequeño. Probablemente también sabes qué te gusta de tu presente y qué no. Pero es posible que no te hayas planteado cómo cambiar las cosas que no te gustan de tu presente para tu futuro.  En general, desde pequeños nos enseñan multitud de conocimientos en la escuela pero no nos enseñan a confiar en nosotros mismos. Creer en qué puedes conseguir algo y en ti mismo, puede ser tildado de prepotencia por el resto.

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Facebook, Whatsapp y otras tecnologías contra el face to face

El ser humano, ¿un prisionero virtual?

 

Niños, adolescentes, jóvenes, adultos e incluso los más mayores en la actualidad estamos siendo invadidos y arrollados por las nuevas tecnologías: tablets, móviles, Facebook, Whatsapp

El ser humano es un animal social que evoluciona a lo largo de los años. Las  evoluciones a las que se ha sometido han sido muchas y muy variadas, con distintos grados de  velocidad e impacto. En esta época, en la que la tecnología se desarrolla a velocidades vertiginosas, las relaciones sociales están sufriendo un cambio considerable, con la misma rapidez. En nuestro panorama comunicativo entran en juegos muchos factores que apenas hace unos años ni siquiera se imaginaban posibles. Nos encontramos ante redes sociales masivas, como Facebook o Whatsapp, condicionando nuestras vidas, construyendo nuevas rutinas y costumbres respecto a las relaciones interpersonales.  

Los niños de las nuevas generaciones se ven abrumados por las nuevas tecnologías desde sus primeros días, sobre todo por móviles y tablets. Aprenden a utilizarlos, casi instintivamente, a muy temprana edad. En consecuencia, las nuevas formas de relacionarse con el mundo exterior e interior varían, irremediablemente. ¿Quién no ha visto a niños de, incluso, dos años, toqueteando la pantalla táctil de un móvil o una tablet de un familiar? Niños que saben las posibilidades que les aporta el mundo virtual de esas tecnologías y que las piden como medio de entretenimiento.

¿Y qué ha pasado con los medios de entretenimientos tradicionales? Por tradicionales se entiende los juegos que exigen del propio niño más esfuerzo que ver Peppa Pig en Youtube o jugar a Pou en el móvil, por poner unos ejemplos. Ponemos la palabra esfuerzo para que se comprenda que no solo afecta a los modos de relacionarse con el resto de seres humanos, sino consigo mismos. Jugar con muñecos, sea con otros niños o solos, da otro tipo de visión del mundo, fuerza a utilizar la imaginación y a no dejarse llevar sin más por ese ejército de imágenes brillantes y parpadeantes del móvil o la tablet. Imágenes que, conformando una nueva realidad virtual, aprisionan la mente.

Cuando se alcanza la edad suficiente para haber aprendido a leer, el uso de una tablet o un móvil incrementa y, con ello, las aplicaciones son más numerosas. Unas de las que más tendencias tienen en la actualidad son Facebook y Whatsapp, dos aplicaciones que revolucionan la comunicación interpersonal. Si anteriormente, en la tierna infancia, el móvil podía ser un instrumento para entretener al infante y nada más (como sustituto de otros mecanismos), el mismo móvil o una tablet, en las edades más avanzadas del crecimiento (preadolescencia y adolescencia), se convierte, además, en una herramienta asidua para relacionarse con otras personas.jessica

Se asientan unas bases sobre las que va a girar las vidas de los seres humanos. Se naturaliza un tipo de comunicación virtual, fundamentada en las tecnologías, que tiene unas consecuencias apreciables en las vidas de las personas. Es preferible una conversación por Whatsapp que quedar en un parque con amigos, es preferible una sesión de fotos para colgar en Facebook que disfrutar del momento, es preferible pasar niveles de un juego que salir a la aventura real, etc. Y, así, una larga lista. Hasta el punto en que hay parejas o amistades que prefieren discutir por los chats que ofrecen las redes sociales.

En la juventud y en la madurez, la tecnología nos proporciona una autonomía de los demás que, paradójicamente, nos hace más dependientes de estos aparatos. Nos convierte, una vez más, en prisioneros de ellos. Una actividad como cocinar en familia se transforma de una actividad en contacto directo con otras personas a una actividad con contacto indirecto. Cocinar con tutoriales de Youtube, incluso quita el factor de interactividad que habría si se aprendiera en una clase una receta o se preguntara a otra persona con ese conocimiento.

Ligar o educar a un hijo también son actividades que se ven afectadas. El Whatsapp o el Facebook, utilizado desde etapas más tempranas, como se ha mencionado, cada vez más parece que sean uno de los factores más relevantes por el que asentar una relación amorosa. ¿Es más significativo gustar por estos medios virtuales que cara a cara? En cuanto a la educación, cabe hacerse una pregunta. ¿Por qué los niños se dejan llevar por el ejército de imágenes brillantes y parpadeantes del móvil? ¿Quizá es más fácil para el adulto dar el móvil que prestar atención? La comodidad y la ley del mínimo esfuerzo se abandera como estandarte, prácticamente, de forma inconsciente.

Estos cambios pueden afectar sin duda a edades más avanzadas. El abuso del móvil o de la tablet llegan y llegarán a la vejez, aprisionando a los seres humanos y sus contactos a unas simples pantallas táctiles. Las actividades que pueden llevarse a cabo en un hogar de ancianos o en otros espacios de reunión, como jugar a las cartas, al dominó, hacer ejercicio; pasa a un segundo plano y el entretenimiento (puro entretenimiento en la mayoría de casos) viene dado por las tecnologías.   

“La retina y la pantalla se fundirán.” Lev Manovich

En definitiva, las tecnologías, poco a poco, van controlando nuestras vidas y no al revés, como se supone que debería ser y como, seguramente, creemos que es.
Rigen nuestras formas de comportarnos y de pensar. Secuestran o dejamos que secuestren el tiempo, nuestro estimado tiempo. ¿Qué pasa con el tiempo que nos qIMG-20141219-WA0001ueda como personas? Al enfocar la vida a un consumo abusivo de las tecnologías, ¿en qué nos convertimos? ¿Nos convertimos en las conversaciones de
Whatsapp? ¿En los like de Facebook? ¿No reducimos a nuestra “identidad” virtual y hacemos lo mismo con los demás?   

No se han mencionado los beneficios que los inventos como la tablet y el móvil han aportado a la humanidad, que los hay y muchos, seguro. Sin embargo, es aterrador pensar en el abuso de las tecnologías. Da miedo el desequilibrio de tiempo invertido que pueda haber entre el desarrollo de la individualidad en armonía con el resto de personas y el desarrollo de un individuo cada vez más alienado del mundo que le rodea y de sí mismo. ¿En qué se convierte una persona que pasa  el tiempo que le queda encerrado en el mundo virtual de un móvil? ¿En un prisionero virtual?

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JULIA BUENO

LAIA PEDREROL

MERITXELL TELLO

JESSICA VILLCAÑAS

 

Una sociedad acelerada y personas “slow”

Cada minuto se generan 72h de vídeo en Youtube, Google recibe 4 millones de peticiones de búsqueda, se comparten más de 2.4 millones de piezas de contenido en Facebook, se envían más de 277 mil tweets… Vivimos inmersos en una sociedad acelerada, dónde la información circula a un ritmo casi vertiginoso.

La Sociedad de Hoy. ¿Y la del mañana?

Se trata de La sociedad moderna del siglo XXI, ambiciosa y despierta, cuyos habitantes nacen cada vez más preparados para adentrarse en este tecnosistema en el que nos hemos inmerso, exigidos por nuestro entorno.

Los nuevos métodos e instrumentos en los que se basa la nueva era de la información requieren de ciertas habilidades, de la misma manera que sucede con el proceso de selección natural de las especies en su ecosistema. Los seres humanos hemos adaptado el progreso tecnológico a nuestro ser,  gustos y necesidades.

De lo que quizá no somos tan conscientes es que, sin quererlo, nos hemos adaptado al progreso tecnológico. Es evidente que las rutinas de las personas se han visto alteradas por esa adaptación a lo moderno. Hemos moldeado la tecnología a nuestro parecer, pero también nos hemos transformado ante ella.

Los procesos sociales se han visto fuertemente sacudidos. Y nuestra manera de ser, estar y actuar, se ha rediseñado. ¿Pero, realmente somos conscientes de este cambio? 


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Fotografía  y edición propias

El Movimiento Slow

Frente a esta cuestión surgió el “Movimiento Slow dispuesta a combatir el estrés que produce el ritmo de vida actual. Ésta corriente pretende incentivar un modo de vida alternativo al que la sociedad procura proporcionarnos. Se ha convertido en una filosofía de vida, que afecta todas sus vertientes, con su propia manera de ver el mundo, pese a haber empezado como un interesante ‘cuestionamiento gastronómico’.

 

“Hay que distinguir entre ser lento y ser perezoso, y este movimiento propugna trabajar para vivir, no al contrario.”

Carl Honoré

 

Éste movimiento cultural propone tomar el control sobre el tiempo (más que someterse a él), dando prioridad a actividades que se basen en el desarrollo de las personas, encontrando un equilibrio entre el uso de las tecnologías en cuanto a ahorro del tiempo y tomándose el tiempo necesario para disfrutar de actividades como dar un paseo o compartir una cena entre amigos.

Poco a poco, cada vez más campos están adoptando este enfoque:

  • Comida Slow.
  • Viajes Slow.
  • Ejercicios Slow.
  • Parenting o crianza Slow.
  • Educación Slow.
  • Incluso, existen ciudades que intentan aplicar los principios de éste movimiento lento, las denominadas ciudades slow.

 

“La lentitud nos permite ser más creativos en el trabajo, tener más salud y poder conectarnos con el placer y los otros”

Carl Honoré

 

La decisión es tuya

Hoy en día, parece ser que son más importantes los ‘me gusta’ en instagram que las miradas, las caricias o los roces. Conocidos invisibles. Pero entre tanta semilla invisible siempre hay una que crece hacia el Sol. Alguien que no se conforma con vivir la vida tal y como se le ha prescrito, que no se deja llevar por el ritmo de la sociedad actual. Una persona que quiere crecer,  abrir los ojos, tomarse un respiro y observar el mundo que le rodea. Esos son los llamados “raros”, los “inadaptados”, los que se toman la vida con calma, con paciencia, sin prisas, que disfrutan lo que hacen, porque lo hacen a su manera.

 

“Semillas. Duermen en el secreto de la tierra hasta que a una de ellas se le ocurre despertarse. Entonces se estira y, tímidamente al comienzo, crece hacia el sol una encantadora briznilla inofensiva. Si se trata de una planta mala, debe arrancarse la planta inmediatamente, en cuanto se ha podido reconocerla”

“Le Petit Prince” (1943) – Antoine de Saint-Exupéry

 

 


Por último, si te apetece seguir informándote sobre este tema aquí te ofrecemos algunas opciones:

 


Arantzazu Gimeno, Enrique Guerrero, Maria Antònia Martorell y Arnau Santiago